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Entrevista: residencia de medicina general en el Hospital Nacional Dr. Baldomero Sommer

Entrevistamos en conjunto a la Residencia de Medicina General del Hospital Nacional Dr. Baldomero Sommer (General Rodriguez – Bs. As.). La novedad de esta entrevista es que combina los puntos de vista y testimonios de distintas personas, haciéndola muy enriquecedora para quienes quieren conocer esta residencia y qué piensan las personas que la llevan adelante.

¿Por qué elegieron medicina general?
La especialidad elegida fue Medicina General, ya que la misma se desarrolla de manera diferente, desde el lado de la Salud, acompañando no sólo en el momento de enfermedad sino en el proceso que es el de la vida, en el día a día. Y no sólo acompañar a un paciente, sino a una persona, una persona que siente, que piensa, que elige, y que tiene una familia y un marco social en el que se inserta.
De esta manera acompañamos todos los grupos etáreos, a la familia en su conjunto, en las distintas etapas de la vida y en las diferentes circunstancias de la misma, tanto en el ámbito hospitalario como en las Postas de Salud realizando tanto tareas de asistencia así como también, tareas de promoción de la Salud y prevención de enfermedades de manera integral.
Algunas frases que surgieron de la charla:
“Una Salud Pública que pone en relevancia la Promoción de la Salud y la Atención Primaria, lo que creo primordial dentro de los objetivos que tiene la Medicina, no sólo curar o cuidar en la enfermedad, sino cuidar la Salud”.


“Estuve seguro la Medicina General era el camino a seguir y elegir. Gratamente, lo confirmo día a día”.
“Fue girando mi objetivo inicial a medida que fui conociendo la especialidad y trabajando para y con la comunidad”.
”Sentir que existía una medicina distinta. Asistí a reuniones barriales, acompañe en visitas domiciliarias y otras cosas que jamás se me había ocurrido que existían. Definitivamente esto es lo que buscaba para mí y la familia que estaba formando”.

¿Cómo fue la experiencia en el examen de residencias? ¿Rindieron en otros lugares?
Aclaración: Para el ingreso a esta Residencia se rinde el Examen Único.
Previo a los exámenes hay que estudiar mucho, practicar exámenes previos, existe mucha ansiedad generalizada entre los compañerxs postulantes, lo cual se contagia. “En primer lugar rendí el examen de CABA, luego el de provincia y finalmente el Único, sin dudas el más coherente y organizado de los tres, muy claro, sin trampas y con preguntas criteriosas.”
En nuestro caso ningún compañero se preparó en institutos privados y tampoco se presentó en lugares privados, consideramos que la clave es practicar exámenes previos.

¿Dónde es la residencia? ¿Cuantos años dura?
La Residencia se lleva adelante en el Hospital Nacional Dr. Baldomero Sommer (uno de los pocos hospitales nacionales del país) ubicado en Ruta 24, Km 23.500, General Rodríguez, Pcia. de Buenos Aires. La misma tiene una duración de 4 años con opción a la jefatura por un año más.
Aclaración: No confundirse por el error en los mapas que hay en internet donde a veces señala el otro hospital que hay en General Rodriguez, el Vicente López y Planes (Hospital Provincial).
¿Qué hacéen en un día común de la residencia? ¿Cuál es la carga horaria?
No hay días comunes en la Residencia, todos son diferentes. El horario es de 8 a 17 hs. “Si tengo que elegir un día representativo, sería un lunes o miércoles que por la mañana voy a mi rotación donde esté ese mes, y luego a la Residencia al mediodía para almorzar con mis compañerxs y participar de la actividad que esté pautada para el día, ya sea una clase, ateneo, trabajo de investigación, planificación, capacitaciones, cursos. Otra jornada interesante es el día de área programática, el cual es el día de la semana que voy a la sala de atención primaria, donde realizamos atención de demanda, controles de Salud, actividades de Promoción de la Salud, gestión entre otras tareas. El resto de los días son básicamente de la rotación, incluyendo la guardia. Son 6 o 4 guardias de 24 o 12hs por mes dependiendo la rotación. En nuestro caso tenemos la particularidad de tener varias postas sanitarias, algunas urbanas y otras semi urbanas/rurales y a partir de segundo año elegimos una de ellas y quedamos fijos desarrollando nuestro día de área programática allí. A partir de la mitad del tercer año pasamos a tener un segundo día fijo de área programática.”
“Respecto a la Residencia, te puedo decir que es de lo más reconfortante, el ver a un bebé en brazos de la mamá que controlaste durante su embarazo, poder hacer el control del recién nacido y atender a ella en su puerperio; o ver a un adulto que viene a la salita preguntando por «mi doctora», quien es mi compañera de Residencia; o ver a un niño en control de Salud luego de haberlo visto en sala de internación; o ver a la prima de una paciente que viene diciendo que quiere atenderse con los médicos del Sommer porque se los recomendaron; o que te abrace una madre que dió a luz diciéndote «gracias, gracias por acompañarme», solo porque estuviste sentada a su lado mientras estaba en trabajo de parto, o poder realizar una actividad de Promoción de la Salud con tus compañerxs residentes, y que la gente del barrio participe y luego te diga que la pasó bien, que quieren hacerlo otra vez. Como se menciona al principio nunca hay un día igual en esta Residencia.”

¿Rotan fuera de tu hospital? ¿Dónde?
Las rotaciones se realizan en Hospital Nacional Dr. Baldomero Sommer, HIGA Vicente López y Planes de General Rodríguez, Hospital Nacional Posadas, PRIM Moreno, Hospital Mariano y Luciano de la Vega (de Moreno), Maternidad “Estela de Carlotto” (Moreno), y Postas de Salud del Área Programática del Hospital Sommer. En el último año de la Residencia además contamos con 3 meses de rotación electiva, en los cuales elegimos según intereses personales el lugar donde rotar en ese lapso.

¿Qué cursos tienen durante la residencia?
Tenemos un programa de la Residencia que da el marco formativo general, pero además está la impronta de cada año de Jefatura de Residentes y la posibilidad de proponer ideas y facilitadores para talleres/cursos/capacitaciones por lxs mismxs residentes. Las temáticas a modo de ejemplo, han sido diversas: trauma y emergentología, abuso sexual infantil, perspectiva y violencia de género, test rápido de hiv, por citar algunas y generalmente se llevan adelante los lunes y miércoles por la tarde siendo dictadas por compañeros u otros profesionales invitados.
Se suelen realizar cursos fuera del horario laboral según elección personal.
Debemos mencionar aquí también espacios de participación y formación como la Comisión Nacional de Residentes de Medicina General, con sus respectivas subcomisiones de trabajo (Pregrado, Investigación, Gremiales y Comunicación), las Jornadas Interresidencias CABA – Provincia de Buenos Aires (trimestral), la Jornada Nacional de Residentes (anual) y los Congresos de las dos Federaciones de la especialidad: FAMG (Federación Argentina de Medicina General) y FAMFYG (Federación Argentina de Medicina Familiar y General).

¿Cómo es la vida social de un residente de la especialidad?
“Es una vida muy social, justamente. Antes de elegir la Medicina General, mientras observaba a los residentes de las distintas especialidades veía que lxs residentes felices eran lxs de Pediatría y lxs de Medicina General, ahora confirmo la teoría sobre lxs segundos. Hay tiempo para seguir con tus actividades personales, hay tiempo para compartir con los seres queridos. Creo que no se modificó mi vida social, no empeoró al menos, es más creo que se amplió algo más, que las Jornadas de Residentes, el intercambio permanente con otras residencias y con otras especialidades donde roté generan nuevos lazos, que van más allá de lo estrictamente profesional en muchas ocasiones.”
En nuestro caso tenemos además los espacios de participación y formación antes mencionados como las Jornadas Interresidencias y los congresos, los cuales además de ser importantes desde el aspecto formativo, también nos permiten conocer nuevxs compañerxs de todo el país e intercambiar espacios recreativos además del intercambio de saberes y experiencias.

¿Cuál es la salida laboral una vez terminada? ¿Cómo es la remuneración?
“Hay amplia oferta laboral, con sus particularidades, llegado el caso habrá que decidir si se trabaja y si se puede para lo que se formó o como pediatra/clínicx u otra especialidad.”
“Hay que abrir el camino propio, una vez que desplegás alas y arrancas a trabajar te vuelven a elegir.”
En el caso de esta especialidad se te brindan herramientas de formación desde la gestión pudiendo desempeñar distintos cargos en la Salud Pública.
La remuneración en general es buena como residente, esta Residencia depende del Ministerio de Salud de la Nación y además cobramos un proporcional de las obras sociales de los pacientes que se atienden en el hospital y se distribuye entre todos los empleados del mismo.

¿Algún consejo para quiénes van a rendir examen de residencias?
Estudien, practiquen exámenes previos, traten de mantener la calma y no sumarse a la locura generalizada ni hacer caso a todo lo que se dice o comenta. En general hay lugar para todos.
El día del examen hay que ir descansado, focalizar la atención en cada pregunta y en el momento en que estás cansadx tomarte un minuto para relajarte. Hay que pensar que siempre se puede volver a intentar, no es la única manera de formarse.

¿Algo que quieran comentarle a alguien interesado en la especialidad o en hacer la residencia en el Sommer?
“En la Residencia de Medicina General del Hospital Nacional Dr. Baldomero Sommer lxs residentes tenemos voz y voto, podemos proponer, podemos elegir, podemos rechazar una propuesta. Creo que es muy importante este aspecto, comparando con otras residencias y especialidades en las cuales rige el verticalismo, donde el/la residente es mano de obra que sigue las órdenes de sus superiores, donde no puede ni siquiera cuestionar el acto que está realizando, y tampoco le queda tiempo o energía para reflexionarlo, o sea que termina aprendiendo por automatismos, y no con criterio propio o colectivo, como debería ser siendo un profesional en formación. En cambio nosotros, por lo menos yo, siento que tengo el tiempo y la energía suficiente para pensar lo que hago, que puedo decir si algo de lo que se está haciendo no me parece adecuado, y creo que esto es necesario, la crítica, la crítica que sirve al crecimiento, a la superación. Esto es posible en mi Residencia, como creo debería serlo en todas.“
“Esta especialidad me hizo conocer otra medicina, otro modelo de atención, otra forma de vida y trabajo. Incluso cambio el objetivo inicial por el cual entré a esta Residencia.”
“Que más pedir…recibir una remuneración por formarse en la especialidad que elegimos.“
“Este es un excelente lugar para formarse, para mi, el mejor trabajo del mundo, pero ojo, hay otros!. Mientras trabajen con compromiso y pasión estarán bien sea cual sea la especialidad que elijan y donde la hagan. La Residencia pone el espacio físico y lxs compañerxs, uno puede y tiene que ser participe activo de la misma, contribuir a convertir ese grupo de trabajo en un equipo y hacer que esa Residencia sea la Residencia de unx, para nosotrxs, para lxs otrxs y sin perder de vista que estamos acá para la comunidad para y con la cual trabajamos.”
“Creo que la Medicina General es él camino, pero más importante aún es que ese camino tiene que ser el que uno elija. Uno tiene que sentir donde está, tus compañerxs y la comunidad lo notan. Una frase clásica y despectiva que nos dicen generalmente es “el que mucho abarca, poco aprieta”; es cierto, abarcamos mucho, pero también apretamos de sobremanera. El riesgo no es abarcar, el riesgo es animarse a apretar. Es difícil apretar a toda una persona, su entorno, su familia, su vivienda, la sociedad donde está inserta, el modelo económico que la condiciona, eso es correr riesgo, riesgo de saturarse, riesgo de involucrarse. Hoy por hoy, hay médicxs generalistas quemados, saturados, superados. Es inevitable que la situación te supere. Es un grave error pensar que la medicina o la Salud es simple, fácil, regla de tres simple o la tabla del dos. Nada es así. Difícil, es animarse a intentar buscar ese cambio de paradigma, provocarlo, día a día, indignarte constantemente, pero sin que te quite la sonrisa. Sensibilizarte con tus compañerxs, con los que se van, con los que se suman, con lo que te cuenta la gente, que hace mucho dejaron de ser órganos afectados, ni hablar enfermos (carencia de proyecto de vida), pero también dejaron de ser pacientes (¿a quién le gusta esperar?), pasaron a ser personas, o como las define Eduardo Galeano historias, son historias, de las cuales y gracias a esas personas, uno pasa a formar parte de una página. Es toda una responsabilidad. Preciosa.”

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